No vinimos a hacer otro italiano más. Vinimos a cocinar como en casa, en una isla que también es nuestra casa. Lo que servimos es ese encuentro: pasta a mano por la mañana, pescado del muelle por la tarde, y una mesa donde dos culturas se sientan juntas sin pedir permiso.
La carta del verano no es la del invierno. La del lunes no siempre es la del jueves. Si algo desaparece, vuelve. Si algo se queda, es porque nos enamoró. Con materia prima del mercado de Vegueta, de KM.0
Cada bebida se compone con el mismo criterio que un plato. Un poco de aquí, un poco de allá. Producto local, técnica italiana, ritmo propio.
Pared sin enlucir, luz cálida, plantas grandes, el neón rojo encendido. La cocina abierta. El olor a masa y romero. Una banda sonora que nunca molesta y un equipo que no se toma en serio nada que no sea lo que hay en el plato.
Reservas online. Te confirmamos en un rato. Para grupos de más de 8, mejor llama — nos da cosa hacerte esperar.
Mar — Mier 10:30 — 18:00
Jue 10:30 — 00:00
Vie - Sab 10:30 — 01:00
Dom 12:00 — 22:00
Lunes cerrado
Aquí no se viene corriendo.
Se llega con tiempo,
se come despacio,
y se sale contento.
Trabajada a mano. Como en casa de la nonna, pero con el sol de aquí entrando por la ventana.
El pescado del muelle, la verdura de la huerta, el aceite italiano. Lo mejor de cada casa sin pedir permiso a nadie.
La cocina buena tarda. Y la conversación buena también. Aquí la mesa no se libera, se vive.
De vez en cuando montamos noches con algo extra: DJ sets, cenas temáticas, catas, presentaciones. Plazas limitadas y mucho cuidado por los detalles.
Si hay alguno abierto en este momento, aparece justo aquí abajo. Elige el que te encaje y reserva tu plaza.
Las plazas son limitadas.